Hestiala casa y sus cuentas Ver la demostración
Hestia

Hestia

Era la diosa del hogar.Ahora te lleva las cuentas.

Alquileres, recibos, facturas y gastos de tus habitaciones en una sola pantalla. Si hoy lo llevas en una hoja de cálculo, esto es lo mismo — pero sin borrar nunca nada y sin tener que acordarte de nada.

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Datos inventados, sin registro, sin instalar nada. El PIN es 1234.

hestia · cobros de este mes
CASA DEL MAR4 habitaciones · 1 libre
1.350,00 €cobrado 700,00 €
H1 · paga el 1
Carmen
450,00 €al mes
✓ pagado 450,00 €
H2 · paga el 5
Mateo
420,00 €al mes
faltan 170,00 €
H3 · paga el 1
Bruno
480,00 €al mes
Arrastra 2 meses
H4 · libre
Sin nadie dentro
500,00 €de referencia
se alquila en dos toques

Si tu alquiler vive en un Excel, ya sabes dónde duele.

No es que la hoja esté mal hecha. Es que una hoja no puede acordarse de ayer.

Hoy

La hoja de cálculo

  • ×Escribes encima del mes pasado, y el mes pasado desaparece.
  • ×Para saber quién te debe, sumas a mano y con miedo.
  • ×Los recibos los haces en otro sitio, o no los haces.
  • ×Los tickets se quedan en el bolsillo hasta que ya no valen.
  • ×El banco dice una cosa y tu hoja dice otra, y nadie sabe cuál miente.
  • ×La fianza la llevas en la cabeza, y el día que se va, a discutir.
  • ×Si alguien paga de más, el mes siguiente ya no sabes si está pagado.
  • ×El último día del trimestre, a buscar papeles para el gestor.
Con Hestia

La misma información, viva

  • ✓Nada se borra: cada mes queda, y se puede volver a mirar.
  • ✓Quién ha pagado y quién no, de un vistazo y por colores.
  • ✓Cobras y el recibo sale hecho, listo para mandárselo.
  • ✓Fotografías el ticket y el gasto se apunta solo.
  • ✓Subes el extracto y te dice qué cuadra y qué no.
  • ✓La fianza queda apuntada: lo pactado, lo cobrado y lo devuelto, con fecha.
  • ✓Quien paga de más deja un anticipo, y se pone donde falta con un toque.
  • ✓Las facturas del trimestre, en un paquete, cuando quieras.

Siete pantallas. Ninguna necesita explicación.

Cada una dice para qué sirve en la primera línea, para que nadie tenga que adivinar dónde se hace qué.

€

Cobros

Quién ha pagado este mes y quién no. Tus casas dibujadas, una ventana por habitación y la luz encendida en las que ya han pagado. Cobras desde la propia ventana y el recibo sale numerado, sin repetirse ni saltarse un número nunca.

⌂

Inmuebles

Tus casas y las habitaciones de cada una. Una habitación libre se llena en dos toques, y la que ya no alquilas se apaga — apagar no es borrar: sale de la vista y se queda su historia.

●

Inquilinos

Quién vive en cada habitación. Cuando se va uno y entra otro, el cambio se hace en una pantalla; y si el mismo se muda a otra habitación —aunque sea de otra casa— se muda sin quedarse un día sin contrato.

◆

Fichero

Propietarios y otros contactos: a quién le pagas, y quién te arregla las cosas. El fontanero, la comunidad, la gestoría. Con el botón de WhatsApp al lado del teléfono, también en la ficha de cada inquilino.

↓

Gastos

Fotografías el ticket y lo lee solo: proveedor, fecha, base e IGIC. Tú dices dónde ocurre y quién lo paga, y ya está.

⇄

Banco

Subes el extracto — el fichero, el PDF o una foto de la pantalla del móvil — y te propone línea por línea qué es cada movimiento.

▤

Archivo

Todo lo emitido, buscable. El libro de IGIC de las facturas emitidas, y el paquete para el gestor con un índice dentro, que es lo primero que él abre.

Tres cosas que no hace ninguna hoja de cálculo.

UNO

El papel sale solo, y sale bien

Cuando cobras, sale el recibo para el inquilino y la factura oficial en A4 para el gestor, con la base y el IGIC desglosados. Los números de factura no se repiten ni se saltan — y si anulas un cobro, la factura no desaparece: se rectifica, y quedan las dos. Es lo que un inspector espera encontrar. Para mandárselo eliges cómo: PDF si lo va a guardar, imagen si lo único que quieres es que lo vea en el chat.

DOS

Lee tus tickets, en tu propio servidor

Haces la foto y saca el proveedor, la fecha, el total y el IGIC — con la línea del ticket de la que salió cada dato, debajo, para que lo compruebes sin abrir el fichero. Se lee dentro de tu máquina: los papeles de tus gastos no salen de tu servidor.

TRES

Se lo explicas una vez

Cuando le corriges algo del banco — «esto no es un cobro, es la cuota de la gestoría» — le dices acuérdate de esto y a partir de ahí lo resuelve solo, también en las líneas que ya tenías pendientes. Cada mes te pregunta menos.

Pensada para el día que te equivocas.

Casi nada de lo que hay aquí se decidió en una reunión: salió de un lunes por la mañana, con el cliente delante y la aplicación abierta. Cobrar es fácil; lo difícil es todo lo demás.

Antes de emitir, un resumen — y dos segundos

Un recibo numerado no se puede deshacer sin dejar rastro, así que antes de crearlo enseña lo que vas a emitir: a quién, cuánto, de qué mes y cómo te paga. Y el botón se mantiene apretado dos segundos. Un toque sin querer no emite nada.

Anular no es borrar

Si te has equivocado, lo anulas desde el propio papel que acabas de sacar, con un motivo —de la lista o escrito a mano— que queda impreso. El cobro se deshace, la factura se rectifica y quedan las dos. Y en Cobros tienes lo que has cobrado hoy, para no buscarlo en el archivo.

El dinero que pagó de más va donde falta

Quien paga de más deja un anticipo. Si el mes al que le falta ya existe, ese dinero se quedaba al lado del mes en vez de encima: las cuentas cuadraban y la pantalla seguía diciendo «faltan 225,00 €». Ahora se pone encima con un toque, y no entra dinero nuevo: sólo cambia a qué mes se apunta.

Un mes puede venir torcido

El primero casi siempre: entra a mitad y la factura va del mes entero. Se ajusta lo que se cobra de ese mes, con un motivo, o se pone a cero si no hay que cobrarlo. Lo que no te deja es contradecir una factura ya emitida: primero se rectifica el papel.

El día de pago es de cada uno

Uno paga el 1, otro el 15 porque le entra la nómina. Se pone por inquilino y se cambia cuando cambia su vida — por defecto, el día que entró en la casa. Cobros te enseña a quién le toca pagar hoy.

La fianza es dinero de otro

Lo pactado por habitación —cambiable aunque esté ocupada—, si está cobrada o por cobrar, y devuelta cuando tú decidas, incluso si el inquilino se queda. Queda el movimiento con su fecha. Es un apunte: no toca la caja ni emite ningún papel.

Lo que no hace, dicho antes de que lo preguntes.

Una herramienta de dinero que promete de más se descubre siempre, y siempre tarde. Esto es lo que hay hoy:

Nada sale solo de la máquina

No manda WhatsApp ni correos por su cuenta. Los documentos se generan y se comparten desde tu móvil, cuando tú los mandas.

Lo que lee una máquina, lo confirmas tú

Un ticket arrugado se lee mal. Por eso todo lo que entra por foto o por extracto nace como borrador y no suma hasta que le das el visto bueno.

Tus datos son tuyos

Una instalación por cliente, con su copia de seguridad diaria y un registro de cada vez que entramos nosotros para asistencia.

Míralo con datos de mentira antes de meter los tuyos.

La demostración es la aplicación entera —el mismo código, no una maqueta— con tres casas, diez habitaciones y ocho inquilinos inventados. Puedes cobrar, emitir un recibo y su factura, anularlo con un motivo, mudar a alguien de habitación, devolver una fianza, subir un ticket y conciliar un extracto. No hay registro y no se rompe nada: los datos son de mentira y vuelven a su sitio.

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PIN 1234 · se instala en el móvil como una aplicación